El
bosque encantado
Había una vez un
bosque encantado. Un día, entro al bosque una
niña que se llamaba Rosa. Entre tanto árbol parecido, se perdió. Rosa tenia
mucha pena, lloro mucho porque extrañaba a su mamá. Por el camino había una
roca y como estaba tan oscuro se cayó y se durmió.


Más tarde, cuando despertó
encontró una luz que rodeaba el lugar. Rosa decidió seguir la luz. Cuando Rosa
camino hacia la luz, encontró un lugar mágico, lleno de animales hermosos. El más
hermoso de todos era un unicornio blanco.

El unicornio invito a
Rosa a sentarse en su lomo y la llevo a un lugar especial, era un lago lleno de
luces donde habitaban aun más animales, en este lago los conejos podían hablar.
Los peces saltaban de un lado a otro cuando alguien entraba al agua. Estaban felices
porque los demás disfrutaban del agua que el lago ofrecía.


Uno de los conejos que
hablaban le dijo a Rosa que no se metiera en el lago porque había dos peces que
eran malos. Entonces el conejo entro al agua y los dos peces malos mordieron su
pie.

Segundos después, los
peces buenos sanaron las heridas que los peces malos dejaron en el conejo.
Mientras, la mamá de Rosa desesperada la buscaba. La llamaba con gritos que mas
tarde se escucharon incluso hasta el lago. Fue así como Rosa escucho a su
madre. Entonces ella le pregunto al pony si podía llevarla a la salida del
bosque encantado

El unicornio le dijo que por supuesto, mas
tarde estaba Rosa y el unicornio a unos metros de la casa de Rosa, mientras
tanto su mamá la seguía buscando en el bosque y también se perdió, llegando así
al bosque encantado. Camino mucho y encontró las huellas de los zapatos de su
hija. Las huellas llevaron a la madre hasta el unicornio. Cuando la madre se encontró
con el unicornio le pregunto si había visto a su hija Rosa y este le respondió
que si. La madre, feliz, le pregunto al unicornio si podía llevarla hasta donde
estaba su hija. Así el unicornio la llevo hasta la salida del bosque cerca de
su propia casa donde había dejado a la niña. Finalmente, la madre entra a la
casa y Rosa estaba sentada en la mesa, comiendo la comida que se madre le había
preparado antes. Rosa le contó todo lo que había sucedido, pero la madre ya sabía
porque el unicornio ya le había contado todo lo sucedido.
La madre se quedo feliz con su hija…

Integrantes: Soledad Lòpez
Yeritza Salazar

